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Presente dos problemas desde el punto de vista de la teoría de la justicia en
el caso que analiza y como se respetarían los derechos de los involucrados en
este caso
POR: ANDRÉS BRAVO OCHOA
Ahora
bien, el principal problema de la Teoría de la Justicia consiste en que es
complicada llevarla a la práctica, sobre todo cuando se trata de alcanzar las
dos condiciones primordiales: procedimientos justos y resultados justos.
Un
caso ideal para el análisis de las deficiencias que posee esta teoría es,
precisamente, la descarga de música ilegal por internet. Es por ello que a
continuación se explicarán detalladamente dos problemas desde el punto de
vista de la teoría de la justicia en este caso y también cómo se respetarían
los derechos de los involucrados en este caso.
1. Como
es de dominio público, la descarga ilegal de música por internet es, quizá, el
delito más cometido de manera flagrante alrededor del planeta. Esto debido a la
masificación del internet, la digitalización de la música, la practicidad de
descarga y los altos costos de la compra de música por las vías legales.
Sin
embargo, si utilizamos la empatía y nos ponemos en los zapatos de los artistas
y cantantes, principales agraviados con este problema, podemos tener una
perspectiva distinta del tema. Los artistas y los sellos discográficos, sobre
todo los nacionales, ponen gran esfuerzo e invierten tiempo y dinero para
producir álbumes musicales de calidad que puedan ser valorados por sus
oyentes. Sin embargo, el esfuerzo y la inversión incurrida por los
cantantes no son directamente proporcionales a la recompensa económica
que reciben por la venta de ellos, debido, principalmente, a la masiva
descarga de música por internet.
Ahora bien, desde el punto de vista de la teoría de la justicia, la descarga ilegal de música por internet no sería un procedimiento justo en absoluto. Esto sucede, ya que existen grandes diferencias entre los beneficios que reciben los usuarios que descargan música ilegal (música ilegal gratuita y sin ser sancionados) y los perjuicios que reciben los artistas y los sellos discográficos (pérdidas económicas y de reconocimiento). En otras palabras, los últimos, cantantes y casas discográficas agraviadas, no reciben un premio justo por sus esfuerzos, por el contrario reciben daños económicos que hacen difícil hacer sostenible esta actividad.
Para
subsanar esta violación a la teoría de la justicia, el Estado y la legislación
nacional, en su potestad de hacer respetar los derechos de todos los ciudadanos
incluido el de propiedad intelectual, debe proponer una normativa rígida
para sancionar la utilización de portales de descarga, así como para la
comercialización. Además, los gobiernos en conjunto con artistas y empresas de
la industria musical podrían realizar campañas de sensibilización de la
población para que tomen conciencia de los daños reales que causan a la
economía y las posibles consecuencias que podría traer, en el peor de los casos
la destrucción de la industria discográfica, con el cual se verían damnificadas
ambas partes.
2. Ahora
pongámonos en el caso de los usuarios estadounidenses y de la Unión Europea,
cuyos estados poseen una legislación draconiana en cuanto a la protección de la
propiedad intelectual, incluida la música. En los últimos años, la descarga
ilegal de música por internet se ha convertido en una práctica habitual
alrededor del mundo, desde Lima hasta New York, desde Kuala Lumpur hasta
Londres, representando altos índices de pérdidas económicas para la industria
fonográfica y una creciente evasión de impuestos. Es por ello que países de la
Unión Europea y EEUU han tomado decisiones radicales para enfrentar esta
problemática. En estos países la legislación imprime millonarias multas en
usuarios que obtengan música de manera ilegal e incluso puede llevar a la
cárcel, tal como es el caso de Kit Dotcom creador de Megaupload.
Sin
embargo, el caso más emblemático de los últimos tiempos, fue el de la demanda
de la RIAA (similar al Apdayc de Perú) contra Joel Tenembaum, un usuario que
descargó sólo 31 canciones de internet de manera ilegal, tal como lo haría
usted o lo haría yo. El caso fue llevado a los tribunales
estadounidenses, los cuales encontraron culpable a Tenembaum imponiéndole una
sentencia de $675 000 en contra de la agraviada asociación.
Ahora
bien, como sabemos la legislación rígida de ciertos países que prohíbe a sus
habitantes la descarga ilegal de música de internet, es consecuencia directa de
los actos de la sistemática violación de propiedad intelectual a través
de las descargas de internet. Sin embargo, si esto lo extendemos a otros
usuarios de países menos rígidos en este sentido, que no son castigados
ni sancionados por descargar música de internet, como en el Perú, ¿la
prohibición de bajar música por la web para usuarios estadounidenses, en
comparación con los de Latinoamérica, por ejemplo sería algo justo? ¿Todos los
usuarios del planeta que descargamos música de internet sufrimos las
mismas consecuencias, somos castigados por igual?
Las respuestas a las interrogantes anteriores se caen de maduras. Desde el punto de la teoría de la justicia que un grupo de usuarios (estadounidenses y europeos) estén prohibidos de descargar música y en el caso de hacerlo sean castigados, y otros (latinoamericanos, asiáticos, etc.) puedan seguir descargando música ilegal sin problemas, estaríamos hablando de que no habrían resultados justos. Esto debido a que las consecuencias, prohibición legal y castigos económicos, de la masiva descarga de música ilegal por internet no son repartidas a todas las partes en la misma proporción de su responsabilidad.
Para
que se cumpla a cabalidad la teoría de la justicia en este caso, debería haber
un sistema estandarizado de leyes que sean comunes en todos los países que
protejan la propiedad intelectual. Es decir que todos los países, desde los más
grandes hasta los más pequeños, incorporen en su legislación penas de acorde a
la realidad de cada país que castiguen por igual a cualquier persona que
descargue música de internet. En otras palabras, la prohibición debe de ser
respetada y castigada si es violada por igual si estás en EEUU o en Perú.
En síntesis, la teoría de la justicia es difícil llevarla a la práctica pero no es imposible. En el caso de la descarga ilegal de música por internet, para que exista una justicia real en la que se beneficien tanto artistas como usuarios, debe haber un sinergia entre las legislaciones de los países, el esfuerzo de los sellos discográficos y artistas en disminuir sus precios, y la concientización de los usuarios para ponerse en los zapatos de los agraviados, de tal manera que cada uno de ellos obtenga lo que se merece de manera directamente proporcional con sus esfuerzos.


