domingo, 21 de octubre de 2012

TA2: UNIDAD 3 - P2


P2: Presente dos problemas desde el punto de vista de la teoría de la justicia en el caso que analiza y como se respetarían los derechos de los involucrados en este caso

POR: ANDRÉS BRAVO OCHOA


Para comenzar este análisis, comenzaremos definiendo la “Teoría de la Justicia”.  Esta teoría ética consiste en tratar a las personas de una manera que asegure que cada uno obtenga lo que merece en cada situación. Esta definición debe tomar en cuenta dos cosas primordiales. En primer lugar, los  procedimientos justos que significa que todas las personas tengan la oportunidad de conseguir un premio o recompensa justa por sus esfuerzos. En segundo lugar, implica resultados justos, lo cual significa que las consecuencias de los hechos deben ser repartidas a todas las partes en proporción a su responsabilidad.


Ahora bien, el principal problema de la Teoría de la Justicia consiste en que es complicada llevarla a la práctica, sobre todo cuando se trata de alcanzar las dos condiciones primordiales: procedimientos justos y resultados justos.

Un caso ideal para el análisis de las deficiencias que posee esta teoría es, precisamente, la descarga de música ilegal por internet. Es por ello que a continuación se explicarán  detalladamente dos problemas desde el punto de vista de la teoría de la justicia en este caso y también cómo se respetarían los derechos de los involucrados en este caso.

1.   Como es de dominio público, la descarga ilegal de música por internet es, quizá, el delito más cometido de manera flagrante alrededor del planeta. Esto debido a la masificación del internet, la digitalización de la música, la practicidad de descarga y los altos costos de la compra de música por las vías legales.

Sin embargo, si utilizamos la empatía y nos ponemos en los zapatos de los artistas y cantantes, principales agraviados con este problema, podemos tener una perspectiva distinta del tema. Los artistas y los sellos discográficos, sobre todo los nacionales, ponen gran esfuerzo e invierten tiempo y dinero para producir álbumes musicales  de calidad que puedan ser valorados por sus oyentes.  Sin embargo, el esfuerzo y la inversión incurrida por los cantantes no son directamente proporcionales a la recompensa económica  que reciben por la venta de ellos, debido, principalmente, a la masiva descarga de música por internet.


Ahora bien, desde el punto de vista de la teoría de la justicia, la descarga ilegal de música por internet no sería un procedimiento justo en absoluto. Esto sucede, ya que existen grandes diferencias entre los beneficios que reciben los usuarios que descargan música ilegal (música ilegal gratuita y sin ser sancionados) y  los perjuicios que reciben los artistas y los sellos discográficos (pérdidas económicas y de reconocimiento). En otras palabras, los últimos, cantantes y casas discográficas agraviadas, no reciben un premio justo por sus esfuerzos, por el contrario reciben daños económicos que hacen difícil hacer sostenible esta actividad.


Para subsanar esta violación a la teoría de la justicia, el Estado y la legislación nacional, en su potestad de hacer respetar los derechos de todos los ciudadanos incluido el de propiedad intelectual, debe proponer  una normativa rígida para sancionar la utilización de portales de descarga, así como para la comercialización. Además, los gobiernos en conjunto con artistas y empresas de la industria musical podrían realizar campañas de sensibilización de la población para que tomen conciencia de los daños reales que causan a la economía y las posibles consecuencias que podría traer, en el peor de los casos la destrucción de la industria discográfica, con el cual se verían damnificadas ambas partes.


2.   Ahora pongámonos en el caso de los usuarios estadounidenses y de la Unión Europea, cuyos estados poseen una legislación draconiana en cuanto a la protección de la propiedad intelectual, incluida la música. En los últimos años, la descarga ilegal  de música por internet se ha convertido en una práctica habitual alrededor del mundo, desde Lima hasta New York, desde Kuala Lumpur hasta Londres, representando altos índices de pérdidas económicas para la industria fonográfica y una creciente evasión de impuestos. Es por ello que países de la Unión Europea y EEUU  han tomado decisiones radicales para enfrentar esta problemática. En estos países la legislación imprime millonarias multas en usuarios que obtengan música de manera ilegal e incluso puede llevar a la cárcel, tal como es el caso de Kit Dotcom creador de Megaupload.  


Sin embargo, el caso más emblemático de los últimos tiempos, fue el de la demanda de la RIAA (similar al Apdayc de Perú) contra Joel Tenembaum, un usuario que descargó sólo 31 canciones de internet de manera ilegal, tal como lo haría usted o lo haría yo.  El caso fue llevado a los tribunales estadounidenses, los cuales encontraron culpable a Tenembaum imponiéndole una sentencia de $675 000 en contra de la agraviada asociación.


Ahora bien, como sabemos la legislación rígida de ciertos países que prohíbe a sus habitantes la descarga ilegal de música de internet, es consecuencia directa de los  actos de la sistemática violación de propiedad intelectual a través de las descargas de internet. Sin embargo, si esto lo extendemos a otros usuarios de países  menos rígidos en este sentido, que no son castigados ni sancionados por descargar música de internet, como en el Perú, ¿la prohibición de bajar música por la web para usuarios estadounidenses, en comparación con los de Latinoamérica, por ejemplo sería algo justo? ¿Todos los usuarios del planeta que descargamos música de internet  sufrimos las mismas consecuencias, somos castigados por igual?


Las respuestas a las interrogantes anteriores se caen de maduras. Desde el punto de la teoría de la justicia que un grupo de usuarios (estadounidenses y europeos) estén prohibidos de descargar música y en el caso de hacerlo sean castigados, y otros (latinoamericanos, asiáticos, etc.) puedan seguir descargando música ilegal sin problemas, estaríamos hablando de que  no habrían  resultados justos. Esto debido a que las consecuencias, prohibición legal  y castigos económicos,   de la masiva descarga de música ilegal por internet no son repartidas a todas las partes en la misma proporción de su responsabilidad.


Para que se cumpla a cabalidad la teoría de la justicia en este caso, debería haber un sistema estandarizado de leyes que sean comunes en todos los países que protejan la propiedad intelectual. Es decir que todos los países, desde los más grandes hasta los más pequeños, incorporen en su legislación penas de acorde a la realidad de cada país que castiguen por igual a cualquier persona que descargue música de internet. En otras palabras, la prohibición debe de ser respetada y castigada si es violada por igual si estás en EEUU o en Perú.



En síntesis, la teoría de la justicia es difícil llevarla a la práctica pero no es imposible. En el caso de la descarga  ilegal de música por  internet, para que exista una justicia real en la que se beneficien tanto artistas como  usuarios, debe haber un sinergia entre las legislaciones de los países, el esfuerzo de los sellos discográficos y artistas en disminuir sus precios, y la concientización de los usuarios para ponerse en los zapatos de los agraviados, de tal manera que cada uno de ellos obtenga lo que se merece de manera directamente proporcional con sus esfuerzos.



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